Eliminar aves

¿Qué hacer para eliminar las aves molestas?

Lo primero, aclarar que cuando hablamos de eliminar aves, lo hacemos siempre desde el punto de vista legal, es decir, evitando cualquier método prohibido por la legislación de cada país. Por tanto, al decir que queremos eliminar aves nos referimos a que queremos que se marchen a otro lado y que no vengan más.

Algunas personas no entienden por qué otras se quieren librar de los pájaros, pero hay que comprender que quienes sufren un exceso de aves pueden llegar a vivir situaciones tremendas e incluso caer enfermas, no sólo por la posible transmisión de enfermedades de los pájaros a los humanos, sino también por la crisis nerviosa a la que puede llegar una persona que sufre un grave problema de aves.

Situaciones más comunes o más graves:

De la infinidad de problemas que pueden plantear las aves al ser humano, los más comunes o los más graves son:

  • Suciedad: tanto en edificios, donde aves como palomas pueden manchar la ropa tendida, los patios, las ventanas, etc. como en parques, donde las enormes bandadas de estorninos que dejan suciedad y fuertes olores haciendo que sea imposible transitar por allí, así como en cualquier otro lugar donde la limpieza sea exigible y no deba haber excrementos de aves (hospitales, fábricas de alimentación, restaurantes, supermercados …)
  • Daños en los edificios: se producen cuando las aves anidan en ellos y provocan atascos en los canalones, que generan humedades y obligan a los propietarios a realizar costosas reparaciones. Otro caso de interés, podría ser el de los nidos de cigüena, cuyo peso hunde las cubiertas de las iglesias y las antenas de comunicaciones.
  • Ruidos: pueden hacer que cualquiera pierda nos nervios, especialmente cuando no podemos conciliar el sueño o nos despiertan de madrugada. Es muy habitual que la gente con palomas en sus edificios se queje de los ruidos, porque empiezan con el zureo al amanecer y, sobre todo en época de celo, no paran. Otro caso grave es el de las cotorras argentinas, cuyas colonias hacen un ruido insoportable durante el día y pueden llegar a provocar crisis nerviosas en los que vivien al lado.
  • Accidentes aéreos: no muy frecuentes pero sí muy graves. De hecho, se producen muchísimos impactos de aves contra los aviones pero muy pocos tienen consecuencias. Por eso están los servicios de cetrería en los aeropuertos…
  • Enfermedades: a pesar de la numerosa lista de enfremedades que en teoría pueden transmitir las aves a los humanos, la realidad es que en muy raro que esto ocurra. Habría que estar en contacto permanente y descuidar mucho la higiene para que esto ocurriera, pero puede suceder. La lista de enfermedades es interminable, pero las más fáciles de contraer son la salmonelosis, gastroenteritis y, a largo plazo, asma y problemas pulmonares llegando a la fibrosis pulmonar si se respira constantemente el polvillo de sus heces.
  • Averías en maquinaria industrial: es muy común que las aves defequen sobre maquinaria y puedan perjudicar a los procesos productivos de determinadas industrias.

 ¿Cómo eliminar las aves?

1. Lo primero es identificar la especie de que se trate. No es lo mismo ni se trata igual una paloma que un gorrión, por ejemplo.

2. Lo segundo es saber por qué están donde están. Es decir, ¿qué motivo tienen para estar en el lugar en el que a nosotros nos molestan? Los principales son: comida, agua, descanso, dormidero y lugar de anidamiento. 

Si acuden a un lugar sólo para descansar y otear, siempre será mucho más fácil eliminarlas que si anidan allí. Y si van a comer porque no tienen otra fuente de alimento cercana, el problema también será difícil de resolver.

Muchas veces no nos damos cuenta de que las estamos atrayendo y, claro, si luego las queremos echar, el método que utilicemos tiene que tener mayor fuerza de repulsión que el atrayente que inconscientemente las ofrecemos. Esto pasa, por ejemplo, en una terraza de un restaurante donde los gorriones o las palomas van a picotear la comida que cae al suelo. La fuerza de atracción de esa comida es mayor que las cosas que podamos poner para ahuyentarlas, teniendo en cuenta que no podemos utilizar nada que moleste a los clientes. Ése caso es muy difícil de resolver…

3. Lo tercero es tratar de eliminar los factores que atraen a las aves, es decir, reducir el alimento si es que existe, tapar los huecos donde anidan si es posible, impedir el acceso por los tejados de las naves industriales, etc… Para ello puede consultar el catálogo de barreras físicas disponibles (pinchos, redes, sistemas electrificados, …) en www.controldeaves.com

4. Por último, si ya ha adoptado medidas de protección pasiva mediante barreras físicas y todavía sigue teniendo pájaros, hay que pasar a la acción. En muchas ocasiones, las barreras físicas son suficiente y, si se han instalado bien, el problema quedará resuelto. Pero, si no, se puden emplear diversas estrategias.

  • Captura: realizada normalmente con jaulas o redes, para aquellas especies susceptibles de ser capturadas como, por ejemplo, palomas, gaviotas o gorriones, éstos últimos bastante complicados de atrapar. Eso sí, siempre se debe contar con el permiso de las autoridades de Medio Ambiente…
  • Ahuyentamiento: factible para las especies fáciles de asustar como los estorninos o las gaviotas. Las palomas no se ahuyentan porque se acostumbran a casi todo y vuelven en pocos días. Para ahuyentar a las distintas especies tenemos varios dispositivos, en función del ave de que se trate (aparatos de sonidos, ultrasonidos, cañones de gas…) Además, nos podemos ayudar de otros elementos complementarios como siluetas de rapaces, rayos láser, etc. pero es muy importante escoger los que son eficaces con esa especie.
  • Repulsión: utilizando repelentes de aves como líquidos y geles, cuya indoneidad también depende del lugar y de la especie a tratar.

Requisitos:

Como norma general, siempre que sea posible, nos regiremos por los siguientes criterios: Eficacia, Durabilidad, Coste e Inocuidad.

Es decir, el método debe ser Eficaz, por supuesto, pero también hay que buscar que sea duradero en el tiempo. Una buena instalación con pinchos o redes antiaves nos garantizará eficacia y durabilidad, mientras que las capturas pueden ser muy eficaces pero necesitan un mantenimiento, especialmente si el factor de atracción de las aves persiste. Por ejemplo, si hay comida para los gorriones por el suelo en un espacio que no puede ser cerrado con redes, podremos tratar de ahuyentarlos pero volverán siempre atraídos por la comida.

Además, el coste es fundamental, descartando muchas veces una alternativa por el elevado importe que supone.

Y, por supuesto, el método debe ser inocuo o lo menos perjudicial posible para las aves. De nuevo, las barreras físicas siempre serán mejores en este sentido que los otros métodos, que siempre causarán cierto estrés a los pájaros

Resumen:

En definitiva, siempre que podamos eliminar el motivo por el cual tenemos pájaros molestos, mucho mejor. Y si podemos solucionar el problema mediante barreras físicas, perfecto. Si no, habrá que ahuyentarlas, repelerlas o capturarlas, según cada caso concreto.

Una forma de decantarse por un método entre varias alternativas es mediante la técnica del descarte. Consiste en ir sacando pegas a las distintas posibilidades y descartándolas hasta que sólo nos queda una. Esto es muy común en el control de aves porque muchas veces sólo hay una alternativa realmente viable y eficaz.

Como hay tantas variantes y posibilidades distintas, lo mejor es que nos llame al 918154378 y le asesoraremos encantados.

No obstante, encontrará todos los productos y sistemas antiaves necesarios para un control exitoso en www.controldeaves.com


Acabar con las cotorras. Esos loritos verdes…

Vamos a atratar uno de los problemas de aves más modernos en España. Las cotorras, esos loritos verdes tan bonitos y tan listos, pero tambíén tan ruidosos y cuyos nidos son tan grandes que llegan a quegrar las ramas de los árboles donde se alojan.

 Lo más gracioso del tema es que, hasta hace poco, la administración no era nada consciente del problema que se venía encima o, al menos, no era nada previsora, porque cuando pedíamos permisos para quitar los nidos tenía que estar presente un agente forestal que recogía los pollos y ¡los llevaba a un centro de recuperación de fauna salvaje!

Ahora que supongo que ya se han dado cuenta de que no tiene sentido llevar los pollos a ningún centro de recuperación de aves, hay que seguir pidiendo permiso pero ya te lo dan incluso para pegarles tiros, siempre y cuando no haya peligro para las personas ni edificaciones, etc. En fin…

La solución pasa por hacer dos cosas:

  1. Quitar los nidos.
  2. Aplicar nuestro gel pelenente específico para estas situaciones en ciertas zonas del árbol para que no vuelvan a hacerlo.

El importe de estos trabajos no es barato porque son muy laboriosos, se trabaja en altura y se requiere mucho esfuerzo y bastante gel. Eso sí, si está usted al borde de la locura por el incesante ruido que provocan estos loritos verdes o si sus nidos suponen un peligro de rotura de las ramas, con el consiguiente peligro para los que pasen por debajo, le merecerá la pena el tratamiento.

Otra opción es quitarles los nidos una y otra vez hasta que se cansen de hacerlos y se vayan a otro árbol.

Si tiene problemas con las cotorras, llámenos y le dirigiremos al mejor aplicador de su zona. 918154378.