Ahuyentar palomas

Si está buscando un sistema para ahuyentar palomas, tengo que darle una mala noticia: las palomas no se ahuyentan. Al menos no de forma permanente, salvo contadas excepciones.

Cuando hablo de ahuyentar, me refiero a lograr que se marchen porque las hemos asustado. Obviamente, claro que podemos asustarlas momentáneamente, pero lo que no es tan sencillo es evitar que vuelvan.

Esto se comprueba fácilmente. Si vemos un grupo de palomas en un tejado y nos subimos a dar unas palmadas, saldrán volando. Si nos quedamos allí un rato veremos que se posan enfrente a observarnos. Y si seguimos allí más tiempo, alguna tratará de posarse de nuevo en nuestro tejado a cierta distancia de donde nos encontramos.

Las palomas son animales de costumbres y, si además anidan, es casi imposible lograr que abandonen el nido. ¿Cuántas veces me habrán contado que les quitan los nidos y les rompen los huevos pero siguen allí?

Cuando una paloma considera un sitio como su casa, no lo abandonará así como así. Eso, unido a su gran capacidad de adaptación, frustrará muchos de los intentos para ahuyentarlas. Por eso, ahuyentadores de sonidos, ultrasonidos, figuras de rapaces, artilugios diversos que brillan, giran o hacen ruido e incluso muchos repelentes químicos y los propios halcones de cetrería fracasan estrepitosamente al tratar de ahuyentar a las palomas.

Yo siempre pongo el mismo ejemplo:

Si usted llega a su casa y en la puerta han puesto una máquina que hace un ruido tremendo… ¿abandonaría usted su hogar? En todo caso llamaría al Ayuntamiento para quejarse, pero no dejaría su vivienda, y mucho menos si tiene familia, ¿verdad? Pues las palomas tampoco. ¿Y si oliese fatal? Tampoco. ¿Y si le ponen un muro que le impide pasar? Pues, lo mismo. Seguro que lo saltaría o lo rodearía pero no se daría por vencido hasta haber tratado de llegar a su casa por todos los medios posibles.

Las palomas actúan igual, y salvo llamar al Ayuntamiento para quejarse, se comportan como cualquiera de nosotros.

Pero es que además nos ganan en paciencia… Ya les pueden poner los sonidos más desagradables o más fuertes, no importa la frecuencia, o los olores más apestosos, que les da igual. Yo las he visto viviendo en vertederos de basura, en fábricas donde hay que llevar tapones para los oídos, en puentes donde pasa el tren, etc. y les da lo mismo. A veces pienso que no tienen olfato ni oído, aunque claro que lo tienen.

Entonces… ¿qué podemos hacer para librarnos de las palomas de manera permanente?

Tenemos tres alternativas, en vez de tratar de ahuyentar a las palomas:

Eliminarlas 

Esto se consigue, básicamente, reduciendo su número hasta que deje de ser un problema y dicha reducción podría llegar a la erradicación total. ¿Cómo? En algunos países la legislación permite dispararlas o envenenarlas pero en España está terminantemente prohibido y la multa por hacerlo no compensa en absoluto, así que es mejor capturarlas.

Hay diversos métodos de captura que trataremos en otro artículo aparte pero la clave está en la constancia.

Los tratamientos basados en las capturas dan sus frutos si se realizan de forma continuada en el tiempo y, de hecho, se puede lograr la erradicación absoluta de dicha especie en una zona concreta si el trabajo se hace bien.

Es posible que posteriormente vengan otras palomas nuevas pero si las capturas se mantienen, se evitará que se establezcan en el lugar que queremos proteger, ya que serán capturadas según llegan y los problemas asociados a ellas se habrán evitado por completo.

Evitar que se posen

Es lo que denominamos “protección pasiva”, consistente en instalar elementos que literalmente impiden a las palmoas acceder a los puntos que queremos proteger. Los más comunes son los pinchos, las redes y los sistemas electrificados. Cada uno de ellos tiene unas virtudes y su idoneidad depende del lugar que necesitamos proteger. Duran muchos años y, si se instalan correctamente, son muy eficaces. (Todos ellos están disponibles en nuestra web).

Repelerlas

No es lo mismo que ahuyentarlas ya que, ahuyentarlas lo asimilamos a asustarlas, mientras que repelerlas consiste en aplicar un repelente que las incomoda para que cambien de sitio.

En este sentido, no todos los repelentes funcionan o, más bien, casi ninguno funciona.

Nosotros hemos probado de todo y hemos seleccionado aquellos que mejores resultados han obtenido: el gel antiposamiento y el líquido repelente que podrán encontrar en la web de nuestra tienda online.

Obviamente, estos repelentes son adecuados para situaciones concretas y no se puede pretender eliminar a las palomas de un puerto, por ejemplo, con estos repelentes. Pero sí son muy eficaces para proteger puntos concretos como cornisas, canalones, alfehizares, etc, y son una alternativa a los pinchos que antes les comentábamos.

Especialmente el gel antiposamiento, cuya duración es muy prolongada (varios años), es magnífico para apliar en puntos en los que no se quieren colocar los pinchos por un tema estético.

No obstante, como ya he dicho, cada producto es idóneo para cada caso concreto y lo mejor es que nos llame para contarnos en detalle su problema y podamos recomendarle lo mejor.

Me queda un método pendiente y mis amigos cetreros me recriminarán que no lo mencione. Se trata de la cetrería.

Sí, la cetrería es una alternativa capaz de ahuyentar a las palomas pero para que sea eficaz debe prestarse el servicio con los halcones de forma constante, como en los aeropuertos. Si no, las palomas aprenderán a marcharse cuando viene el halcón y a volver en cuanto se marcha. Esto significa que debe haber un cetrero presente durante todas las horas de luz y, claro, el coste se dispara.

Es un método que requiere un importe demasiado elevado y resulta poco viable para la mayoría de las situaciones.

Por último, destacar que los métodos citados no son sustitutivos, sino complementarios. Es decir, muchas veces hay que combinar varios de ellos para lograr una protección eficaz y duradera contra las palomas.

Para cualquier cosa que necesite puede llamarnos o consultar nuestra tienda www.controldeaves.com, donde encontrará todos los productos eficaces en la lucha contra las palomas y otras aves.


Antipalomas: Sistemas eficaces e ineficaces

Os doy la bienvenida al blog realizando un análisis de los sistemas antipalomas existentes en el mercado, para que podáis discernir claramente lo que funciona y lo que no.

Las palomas se acostumbran a casi todo. Es decir, que para ahuyentar palomas no sirven ni los ultrasonidos, ni los sonidos, ni las luces o brillos de ningún tipo, ni las siluetas, ni la mayoría de los repelentes químicos disponibles en el mercado, aunque algunos sí, como veremos más adelante. Y, por supuesto, los famosos CDs colgados de una cuerda tampoco.

Algunos clientes me insisten en comprar un aparato de ultrasonidos para ahuyentar palomas pero nosotros nos negamos a venderlo para este fin. Eso no significa que no funcionen con otras aves, pero con las palomas no. Ni el nuestro ni ninguno. Todavía no se ha inventado el aparato que las ahuyente.

Las palomas tienen una capacidad magnífica de adaptarse y, de hecho, no hay más que ver que vas andando por la calle y casi las pisas porque no se quitan. Se acostumbran a los coches, al ruido más ensordecedor, etc.

Entonces… ¿cómo solucionar un problema de palomas?

Hay 3 maneras: impedir que se posen, repelerlas o eliminarlas.

  1. Impedir el posamiento de palomas: se consigue mediante la colocación de pinchos antipalomas, redes o cualquier otra barrera que evite que accedan al lugar que queremos proteger. En función de cada situación es mejor una cosa u otra pero, si la instalación está bien hecha, la garantía de éxito es absoluta.
  2. Repeler palomas: existen algunos repelentes químicos realmente eficaces con las palomas. Los olorosos pueden dar resultado pero duran poco tiempo y yo me decanto totalmente por los geles, debido a los buenos resultados que hemos obtenido con estos productos. Su principio básico consiste en que a las palomas no les gusta tocarlos y se trasladan a otras zonas. Algunos pueden durar años a la intemperie y son muy discretos. Otra opción serían los sistemas electrificados, que deben ser instalados por un profesional y se suelen utilizar en catedrales y edificios históricos. Y en cuanto a la cetrería, es muy difícil lograr buenos resultados con los halcones porque las palomas se van cuando llega el halcón pero regresan cuando éste se marcha.
  3. Eliminar palomas: se consigue capturándolas. Esta es una opción magnífica porque se elimina el problema de raíz, “si no hay palomas, no hay problema”. Esta opción la suelen contratar Ayuntamientos, Industrias o Comunidades de vecinos, donde el espacio a proteger es tan grande que los otros métodos son inviables por su coste económico o efecto estético. No siempre es posible llevarla a cabo y debe realizarla un especialista para que el tratamiento tenga éxito. Eso sí, si se capturan las palomas, aunque no quede ni una, siempre existe la posibilidad de que en el futuro vengan otras, lo que se controla con un mantenimiento del servicio, como se hace con cualquier otra plaga urbana.

Lo mejor, si tiene un problema con palomas, es que nos cuente su caso concreto para que podamos recomendarle lo más adecuado para usted. Verá nuestros datos de contacto en www.controldeaves.com